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AGNOSIAS AUDITIVAS
Se entiende por agnosia auditiva la incapacidad
para el reconocimiento de estímulos que se reciben por vía
auditiva, sin que exista un defecto sensorial asociado. Dependiendo
del estímulo no reconocido, se podrán afectar la percepción
de ruidos, palabras o música. Por tanto, deben explorarse sistemáticamente
el reconocimiento de sonidos (con contenido verbal y no verbal), componentes
afectivos y expresivos del lenguaje, y sonidos con componente musical.
En principio se puede aplicar el término de agnosia auditiva
en dos sentidos, uno más amplio que se aplica a la dificultad
para reconocer todo tipo de sonidos y otro más restrictivo
en el que se reserva este término para sonidos de contenido
no verbal, clasificando a estos últimos los
verbales en el grupo de las afasias;
sin embargo esta delimitación no es siempre fácil ya
que es frecuente que ambos defectos se presenten asociados en mayor
o menor grado, dependiendo de la severidad y topografía de
la lesión.
Por este motivo, y dependiendo del criterio de los autores, podremos
encontrar el mismo defecto cognitivo catalogado de diferente manera
[7, 5].
Hablaremos inicialmente de las agnosias para sonidos de contenido
no verbal, de las agnosias en relación con sonidos de contenido
verbal, de las agnosias para el componente emocional del sonido, y
haremos en último lugar una descripción un poco más
extensa de las amusias, ya que de alguna manera la música reúne
los tres componentes (lingüístico, no verbal y emocional)
en sí misma.
Agnosia para sonidos de contenido no verbal
Son trastornos infrecuentes o al menos son un motivo infrecuente de
queja, pero es posible que su escasa repercusión en las actividades
de vida diaria de los pacientes sea el motivo de que se refiera con
menos frecuencia de lo que realmente aparece. Las descripciones de
agnosias puras para los sonidos son excepcionales y, cuando se asocian
a componentes verbales, probablemente pasen desapercibidos para el
propio paciente.
Se caracteriza por la incapacidad del sujeto para reconocer sonidos
aislados (aperceptivo) o por la dificultad para comprender su significado
(asociativo).
Aparece en lesiones de la región posterior del lóbulo
parietal derecho ya que el procesador auditivo del hemisferio izquierdo
analiza mejor los componentes verbales [8]. Se ha descrito algún
caso por afectación hemisférica izquierda [9], pero
está más relacionado con funciones asociativas semánticas
necesarias para la identificación del sonido.
Es frecuente que en esta sordera para los sonidos exista asociado
un grado más o menos severo de amusia.
Puesto que se han descrito problemas para el reconocimiento de sonidos
sin componente lingüístico con normalidad para percibir
palabras, o con dificultad para percibir melodías sin problemas
para percibir palabras o sonidos ambientales, podría sugerirse
que existen tres diferentes sistemas para procesar el reconocimiento
de la información auditiva, dependiendo de su cualidad, y que
no solo se procese de forma diferenciada la percepción de palabras,
si no también la de sonidos y música.
Agnosias para sonidos de contenido verbal
Son pacientes con dificultad para procesar estímulos
auditivos de componente lingüístico, por lo que con frecuencia
pueden simular defectos de audición y en ocasiones hay que
confirmar la integridad de la vía auditiva con estudios de
potenciales evocados.
Se pueden describir tres tipos diferentes de agnosia para las palabras,
que son la sordera cortical, los trastornos corticales auditivos y
la sordera pura para las palabras. La mejor definida es esta última,
por lo que la describiremos separadamente, y no siempre es fácil
diferenciar las dos primeras.
Sordera cortical
En los raros casos de sordera
cortical/trastornos corticales auditivos los pacientes presentan
con gran frecuencia dificultad para identificar los sonidos en el
espacio y realizar el análisis temporal del sonido [11]. Repitiendo
lo que refieren la mayoría de los autores, la forma clínica
más simple de distinguir entre ambos procesos es que los sujetos
con sordera cortical se comportan como sordos y se sienten sordos
mientras que los pacientes con trastornos corticales auditivos se
comportan como sordos pero no se sienten sordos (de manera parecida
a lo que sucede en la ceguera cortical) [12].
La sordera cortical se produce por lesión temporal bilateral
de las circunvoluciones transversas de Heschl, la etiología
más frecuente es la vascular y habitualmente evoluciona en
dos tiempos: inicialmente aparece una lesión unihemisférica
y en un segundo tiempo aparece un defecto auditivo súbito secundario
a la lesión contralateral. Lesiones bilaterales menos selectivas
y generalmente más extensas producen los defectos auditivos
corticales; de alguna manera la sordera cortical es un grupo más
restringido y selectivo de un cuadro más amplio.
Sordera verbal pura
Los pacientes no son capaces de percibir las palabras, aunque sí
son capaces de leer, escribir e incluso hablar de forma bastante adecuada
sobre el contenido de un texto escrito. El término "pura" expresa
una preservación del lenguaje y de la capacidad de identificar
sonidos de contenido no verbal, que es significativamente mejor aunque
pueda estar discretamente afectada. Este defecto aparece por lesión
bilateral de la parte anterosuperior del lóbulo temporal con
afectación cortical, pero también con afectación
subcortical que desconectan el córtex auditivo del córtex
lingüístico; de este modo se han descrito casos de sordera
verbal pura por lesiones unilaterales de la sustancia blanca situadas
en la región posterior del lóbulo temporal izquierdo,
que desconectarían el área de Wernicke de la corteza
auditiva primaria homolateral, y al mismo tiempo interrumpirían
las fibras transcallosas procedentes de la corteza auditiva del otro
hemisferio [13].
Las descripciones clínicas son escasas, probablemente por la
relativa selectividad de la zona lesional. Al igual que en la sordera
cortical la etiología más frecuente es la vascular y
suele relacionarse con la fase de recuperación de un trastorno
afásico más amplio de tipo sensitivo una vez que el
resto de los defectos del lenguaje desaparecen o se atenúan
profundamente; en este momento el enfermo no comprende nada de lo
que se le dice en voz alta, no reconoce las palabras ni puede escribir
al dictado mientas que la emisión espontánea de palabras,
la denominación verbal, la lectura y la escritura espontánea
permanecen intactas. En esta fase evolutiva los pacientes pueden presentar
alucinaciones auditivas o cuadros paranoides y trastornos comportamentales,
que suelen tener una evolución transitoria. Nosotros sólo
hemos visto a una paciente joven portadora de una vasculitis con sordera
verbal pura que había sido ingresada en el Servicio de Psiquiatría
con el diagnóstico de psicosis por esteroides; la paciente
respondía de forma agresiva a cualquier estímulo verbal,
ya que pensaba que se utilizaba un lenguaje ininteligible de forma
deliberada "para confundirla". El cuadro era debido a un segundo episodio
de etiología vascular y su aparición fue súbita.
Los estudios realizados con potenciales auditivos de tronco suelen
dar resultados normales, pero los potenciales evocados auditivos tienen
resultados variables, probablemente en relación con las diferentes
etiologías.
Agnosias para el componente emocional del
sonido o "paralingüísticas"
Este tipo de defecto agnósico afecta a los componentes no lingüísticos
de la palabra como la entonación, el volumen o el ritmo, que
son los que caracterizan su contenido afectivo. Aparece en pacientes
con lesiones temporoparietales derechas y suele asociarse a negligencia
del hemiespacio izquierdo. El paciente es capaz de comprender el significado
de las palabras pero no distingue su impacto emotivo, lo que le hace
más afín a la agnosia para los ruidos que a los fenómenos
afásicos, aunque en ambos el defecto de percepción afecta
a la palabra [14]. |
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